Entradas

La esclavitud de los datos

Gran hermanoCuando Huxley o Orwell teorizaron sobre el concepto de gran hermano poco se imaginaban lo cercanos que estarían al mundo que se avecinaba. Porque por encima del argumento en sí (tanto de un mundo feliz como de 1984) lo que más importaba en ambas novelas era el control total del individuo por el «estado» apoderándose de cualquier brizna de privacidad en alas de un bien común mayor, de una «convivencia feliz» de todos los ciudadanos vigilados por entes abstractas que lo sabían todo de ellos y dirigían sus vidas «grises».

 

No estoy diciendo que hayamos llegado a ese escenario de pesadilla, pero en los últimos años nos hemos encaminado a un ritmo demasiado creciente quizás hacia él.

 

Y es que realmente el número de empresas, algunas gubernamentales y otras privadas, que tienen datos nuestros de muy diferente índole es abrumador. Y no estamos hablando de un tema estrictamente de carácter de ley de protección de datos, del que hablaremos , sino de un tema de absoluto desconocimiento a veces de quién y qué saben de nosotros.

 

Hablemos de la LOPD.

17-01-2014 22-45-44

Desde hace ya bastantes años la ley orgánica de protección de datos 15/1999 «protege» nuestros datos de carácter personal. Entrecomillo el protege porque muchas empresas desconocen la obligatoriedad de cumplimiento de dicha ley. Incluso si llevamos un registro de nuestro clientes y/o proveedores en una simple libreta. Pero no descarguemos el problema en las empresas que la incumplen, hablemos del incumplimiento de la administración de velar por la ley.  Si la administración no vela por el cumplimiento de una ley, que lleva en vigor 15 años, a la larga nadie la cumple. Como ejemplo diré que en mis 17 años de consultor en una consultoría TIC y después de trabajar «in situ» en casi un centenar de empresas, sólo una me hizo firmar un documento de confidencialidad de los datos que iba a tratar o ver, el otro 99% no lo hizo por desconocimiento o desidia. Pero el tema es que si el profesional que tiene acceso a esos datos confidenciales decide dejar de serlo, esos datos pueden acabar en cualquier sitio, como lo está siendo en estos años. Nuestros datos llegan a empresas del ámbito comercial que asaltan nuestra intimidad, vía telefónica o vía e-mail, incluso vía postal, para sus fines, generalmente venta de servicios o productos, pero ¿Podemos estar seguro de eso? De una manera u otra, en la mayoría de los casos no hemos autorizado el uso de nuestro datos, o no somos conscientes de haberlo hecho. Y en ocasiones, como no sabemos quién los tiene no podemos ejercer nuestro derecho, según la LOPD, de cancelación y borrado de los mismos…

Tarde o temprano la administración debería tomar cartas en el asunto, poner orden en un caos de difícil solución actualmente e implementar una  forma de borrarnos de las infinidades de  bases de datos comerciales a las que estamos subyugados actualmente sin desearlo.

 

Buenos pero no tan buenos.

17-01-2014 22-47-46No entraré a valorar la cantidad de datos de carácter personal que de cualquier ciudadano acumulan las agencias gubernamentales, ni lo sé, ni sería el lugar (pero sería también absurdo no pensar de que si son capaces de espiar a altos cargos, los ciudadanos de a pie estamos totalmente al descubierto si quieren saber algo de nosotros) Como dato al respecto,  el viernes 17 de enero, el diario el mundo nos informaba en una noticia que la NSA (National Security Agency) espía a diario 200 millones de mensajes de texto. (Fuente:  http://ow.ly/sHDVU)

 

En cambio si que entro a valorar como empresas privadas, que han recopilado datos de todos nosotros para usos no suficientemente explicados, el más conocido es el de google. Cuando google pasaba con su famoso coche para realizar fotos de las calles y construir su street view recopilaba “otro” tipo de datos. Aunque al principio lo negara, finalmente Google admitió que reunía información personal de de individuos, que éstos enviaban a través de las redes Wifi cercanas. Se incluían URLs, direcciones de correo y contraseñas. ¿Y Para qué? Nunca lo terminó de explicar, cosa que nos deja con un gran nudo en el estómago. Google fue multada por este hecho, pero las multas fueron irrisorias comparadas con la gravedad del asunto y de la magnitud de la empresa que cometió el hecho.

 

Empowerment en la empresa

haz de luz

Es curioso observar a algunos “líderes” u organizaciones que presumen de tener unos cánones de excelencia y mejora continua impresionantes, tienen las ISOS, las OSHAS, manuales de calidad para esto y para lo otro, procedimientos y protocolos diversos, eso sí todo bien registradito que luego llega la auditoría y a ver el auditor cuántas no conformidades nos va a poner…

Me refiero a esos jefes (que no líderes), que toman extensos cursos de liderazgo, responsabilidad, gestión de equipos, comunicación efectiva, asertividad… vaya que de tanta formación, no les queda tiempo para trabajar y aplicarla. Ah y, por supuesto, el coaching, ¿Qué sería de la vida de algunos empleados si sus superiores no hicieran coaching?

Y  una piensa, ¡Qué grandes! ¡Qué guapas y guapos!, ¡Esta empresa debe ser la booomba!

Hasta que de la observación una pasa a la comprobación. Y   poco a poco vas descubriendo que sí, efectivamente, esta empresa es la booomba, pero a punto de explotar gracias a la no acción de cargos que se forman en función del criterio de “titulitis” y no bajo un criterio win-win, es decir de mejora constante propia pero también de todo su equipo.

La formación continua es necesaria. Por supuesto. Pero tiene que ir unida a la responsabilidad y a la iniciativa para la consecución de objetivos individuales y colectivos. Se trata de un cambio cultural que deben realizar las empresas. 

De nada sirve tener unos valores y una filosofía reflejados en un papel, pero que no se llevan a la práctica en el día a día.

Si no es así, si esa formación no sirve para mejorar el desempeño y alcanzar los objetivos marcados de una compañía, al final solo queda una cantidad ingente de “papel mojado” y un sinfín de horas de formación que no están sirviendo para nada.

Bueno, sí, para poner bonitos los CV y los perfiles de Linkedin de estos…¿Profesionales?

Seguramente, este tipo de cargos o las compañías para las que trabajan no conocen el término  ROI.

 

¿Qué es el Empowerment?

Básicamente es un proceso que sirve para liberar el potencial de las personas: es  potenciar, capacitar y permitir, entre otras cosas. Pasar de unas estructuras jerárquicas a otras más horizontales y democráticas. Dar la oportunidad a los trabajadores de implicarse más en la empresa, de obtener un mayor rendimiento y que puedan tomar decisiones sobre su propio trabajo, es decir, que puedan tener iniciativa y autonomía.

¿Para qué nos sirve el Empowerment en la organización o empresa? precisamente para evitar todo ese esfuerzo baldío de acumular horas de formación como si fuéramos a pilotar un Boing 747 o un Airbus A380. Que es muy “cool” subirse al carro de la innovación y el cambio, pero no se puede hacer a medias, o estás o no estás, y si no estás, acabarás desapareciendo, porque estás dejando pasar de largo el talento que reside en tu empresa, mientras tu competencia, que ha decidido estar, te está superando en ventaja competitiva.

Sólo tres puntos básicos a tener en cuenta:

  1. Transparencia en el intercambio de información.  Se generará sentido de pertenencia y, por tanto, compromiso.
  2. Desaprender las prácticas burocráticas:  libertad de actuación de las personas dentro de la empresa, pero seguimiento, control y medición de objetivos.
  3. Delegar:  toda persona puede aportar conocimientos e innovaciones. El papel de su superior directo y de la organización es motivarle y ayudarle. Hacerle creer en sus posibilidades e intentar que exploten sus habilidades. ¡Eso sí que es la booomba!

En realidad solamente hay que dejar que aflore el talento, que haberlo haylo, y mucho, en nuestras empresas.

 

La evolución de la comunicación y los canales de comunicación

 

Desde la imprenta en el siglo XVI, pasando por el telégrafo en 1835 hasta la revolución de los Blogs y las redes sociales en pleno siglo XXI, los medios y las formas han ido cambiando hasta llegar a una democratización de la comunicación donde cada persona puede ser generadora de su propio contenido digital.

La historia nos enseña que cada medio ha tenido su propio lenguaje o código, como por ejemplo el código morse y el telégrafo, igualmente, cada canal (red social, blog, Web, etc) debe utilizar un lenguaje apropiado para comunicar y llegar a nuestro público objetivo.

CRM: ¿Qué son?

Infografía sobre lo que son los CRM. Si alguna vez has escuchado esa palabra pero no has sabido que son o tienes dudas.
Infografia CRM

By HakS (Own work) [CC-BY-SA-3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons

El porqué de una consultoría TIC honesta.

¿Por qué empiezo este artículo así? sencillo. Durante más de 16 años trabajé en lo que al principio se denominaba empresa de servicios informáticos, y los aires del tiempo, siempre cambiantes, tornaron en una lo que se llama una empresa de consultoría TIC.

El título deja entrever que la consultoría TIC deja mucho de desear en la actualidad y lamentablemente es así. No quiero, con lo que explicaré, acusar a todas las consultorías, honestas ha de haberlas, claro, pero también las hay moralmente (cuando no jurídicamente) discutibles.

Una de las grandes falsedades que podemos encontrar es que te aseguren que tu empresa o negocio no existe si no estás en la red. Pero por favor, algo de sentido común. ¿A Paco, el de la churrería ambulante de mi barrio, le supondría mucho cambio el tener una web decente o un posicionamiento optimo en los buscadores? No, de hecho, los pocos clientes nuevos que llegaran (si llegaran) por esa vía no cubrirían el ROI de la web y el SEM de la operación.

Sin embargo muchas consultoría insisten, sin importarles el negocio al que se dirigen, que si no estás en la red no existes, es su máxima. Su santo grial para vender a quien sea, y lo que sea.

Hablando de ROI, de nuevo las empresas del sector insisten en lo difícil que es cuantificarlo cuando se habla de webs. Una nueva falsedad manifiesta, que solo sirve para cobrar precios abusivos y mantenimientos perpetuos con las empresas de servicios, perdón, con las consultorías. Sí que se puede cuantificar, no al céntimo, pero si aproximado, el retorno de la inversión. Basta, por ejemplo, con una pequeña encuesta sobre los clientes (que en algunas empresas ya se hace) para saber el canal por el que se accedió a la empresa. Sabremos entonces cuales llegaron por web, o por canales sociales, para saber si se produce el ROI tanto de la web o del «community manager» si es que nos han convencido de la esa «necesaria» figura.

He entrecomillado lo de necesaria, en lo referente al «community manager», porque de nuevo se nos vende desde algunas consultorías la necesidad de esa figura. Pero no todas las empresas han de tener presencia en las redes sociales, ni a todas les sirve. Cada caso es distinto, y muchas  veces la figura del gestor de comunidades puede realizarlo (con algo de formación) un persona de la empresa, con mucho más cariño, que una persona contratada al efecto.

Parece que tiro piedras sobre mi tejado, pero no, solo pongo los puntos sobre las is. La honestidad comienza por uno mismo. No todo vale.

He hablado de la deshonestidad en el mundo 2.0, pero aún hay más, en el mundo de la consultoría informática, que abordaré en la siguiente parte del artículo.